Algunos meses han pasado ya desde la última vez que un habitante platóniko me visitó. Era un pajarillo barrigudo cuya identidad sigue siendo un enigma: ¿gordillus sasanus, robinus platonicus o blackus tortulis? Quién sabe.
Pues bien… hoy me ha visitado por sorpresa otro extraño ser (lo podéis ver en la foto). A simple vista os podrá parecer un simple caracol, pero… ¡no lo es! A ver… ¿desde cuándo los caracoles son de color limón? Se trata sin duda de un habitante de Platonia.
Seguiré investigando. Os tendré informados 😉


¡Me encanta este blog!
…
¡Y el mundo platónico!!
😀
Platónica, me pirra que actualices el blog así que, para obligarte, te he nominado!! 😀 Pásate si puedes por mi blog y te enteras de qué va! 😉
Wow… es un color bastante poco habitual para un caracol. Muy curioso. Sobre ese fondo de piedras destaca muchísimo. Me gusta la foto.
R.